Fue le verano el que paso
Si!, con el, algunos sueños el viento se llevo.
Confirme lo que ya estaba escrito,
Descubrí aquello que para mi no tenia existencia.
Sus palabras no fueron claras,
Quizás sus actos tampoco.
El descontrol no marco presencia
Pero mi alma se apodero de todo aquello que el “yo” interno no logra controlar.
Y ahí estaba,
Se encontraba ante mí con una perfección tan extraña
Que me cuesta describirla,
Hasta podría culpar a su respiración de tantas noches en vela,
Las sombras venían cargadas de alegría y preocupación,
No logro definir aquella sensación.
Aquella serenidad intranquila y preocupante en su personalidad.
De pronto hayan sido los segundos precipitados
Los que dañaron mi realidad
Y no era su rareza algo del más allá.
Ahora solo quiero un poco de verdad y serenidad.
La angustia desesperada y la felicidad esperanzada pueden llegar a matar.
Solo pido una palabra llena de franqueza,
Es tarde para hablar,
¿Qué puedo esperar?
Cuando simplemente ya me habían planeado el final.
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