Fue le verano el que paso
Si!, con el, algunos sueños el viento se llevo.
Confirme lo que ya estaba escrito,
Descubrí aquello que para mi no tenia existencia.
Sus palabras no fueron claras,
Quizás sus actos tampoco.
El descontrol no marco presencia
Pero mi alma se apodero de todo aquello que el “yo” interno no logra controlar.
Y ahí estaba,
Se encontraba ante mí con una perfección tan extraña
Que me cuesta describirla,
Hasta podría culpar a su respiración de tantas noches en vela,
Las sombras venían cargadas de alegría y preocupación,
No logro definir aquella sensación.
Aquella serenidad intranquila y preocupante en su personalidad.
De pronto hayan sido los segundos precipitados
Los que dañaron mi realidad
Y no era su rareza algo del más allá.
Ahora solo quiero un poco de verdad y serenidad.
La angustia desesperada y la felicidad esperanzada pueden llegar a matar.
Solo pido una palabra llena de franqueza,
Es tarde para hablar,
¿Qué puedo esperar?
Cuando simplemente ya me habían planeado el final.
jueves, 20 de enero de 2011
Inalcanzable
Maldito el rechazo que produce mi cuerpo al encontrarnos tan cerca, lleno de nervios se ahuyenta al recibir un resplandor caluroso proveniente de su ser, sin poder atravesar su mirada fijamente, mi boca entreabierta apenas logra producir un sonido.
Una mirada perdida me lleva a un objeto totalmente insignificante, ojala pudiera contemplar su cuerpo, no es nada fácil hacerlo cuando deslumbra tanta belleza, con un pequeño vistazo almaceno su figura en mi mente, la cual navega entre mis pensamientos fantásticos, alcanzando momentos que posiblemente nunca sucedan pero de los cuales logro disfrutar con grandeza.
Que malvada tu astucia al jugar conmigo, envenenada de palabras prosigo en tu camino, esperanzada de aquello que ya no tiene sentido.
Que flameante la línea de separación entre tu y yo, que descarada tu posición, que atractivo tu descenso, que duro es mi lamento. Me dispuse caer y contigo aprender, ocupado tu tiempo que ha dejado mi mano al descuido, arrogante el vacío que abruma mi cuerpo sombrío.
Obstinado tu ego, orgulloso mi deseo, soberbio el vacío emocional que estremece tu cuerpo…
Una mirada perdida me lleva a un objeto totalmente insignificante, ojala pudiera contemplar su cuerpo, no es nada fácil hacerlo cuando deslumbra tanta belleza, con un pequeño vistazo almaceno su figura en mi mente, la cual navega entre mis pensamientos fantásticos, alcanzando momentos que posiblemente nunca sucedan pero de los cuales logro disfrutar con grandeza.
Que malvada tu astucia al jugar conmigo, envenenada de palabras prosigo en tu camino, esperanzada de aquello que ya no tiene sentido.
Que flameante la línea de separación entre tu y yo, que descarada tu posición, que atractivo tu descenso, que duro es mi lamento. Me dispuse caer y contigo aprender, ocupado tu tiempo que ha dejado mi mano al descuido, arrogante el vacío que abruma mi cuerpo sombrío.
Obstinado tu ego, orgulloso mi deseo, soberbio el vacío emocional que estremece tu cuerpo…
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